De una forma sistemática, la vida va presentando sus alternativas, sus caminos, sus propuestas y también sus dificultades, sus limitaciones, de esta forma se van decantando las personas en su peregrinar hacia la Unidad.
Hay quienes ante la más mínima dificultad, optan por sentarse a la vera del camino, a esperar que vengan tiempos mejores, son los cómodos esos que sólo se mueven cuando los empujan o les mueven otros.
Por el contrario hay personas que se crecen ante los retos, ante las dificultades, poniéndose a prueba constantemente, estas personas son las que viven con la urgencia vital, con la necesidad de comprobar que están vivas, con el sentimiento que sólo serán valoradas si demuestran constantemente sus capacidades.
Hay unos terceros que opinan, siempre opinan, pero nunca actúan, son aquellos que tienen respuesta para todo, saben de todo y mucho, pero debajo de esa cultura no hay " Sabiduría", porque ésta se adquiere poniendo en práctica los conocimientos que se han aprendido.
Por último encontramos a aquellas personas que hablan poco y sonríen mucho se distinguen porque siempre tienen alrededor o detrás de ellos personas que les sigue como si fuese su maestro, generalmente estos maestros hablan poco porque saben poco y además no saben como hacerlo para que los entiendan todos.
Al margen lógicamente están ciertos marginados estos que sintieron desde siempre que su papel no estaba en seguir la corriente y fueron durante mucho tiempo rechazados por los poderes fácticos.
Hoy en día los marginados son legión, pero mañana no habrá por fin " Marginados”.